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martes, 13 de marzo de 2018

La mujer de Urías




Salí en busca del tiempo que había extraviado.
Tu mano se posó sobre mí

y me encontré extasiado, olvidado
en el verde de aquel prado, en el olor de aquellas flores
en la sombra de tus muslos, donde te escribo
no con la pluma, sino con los besos…
con los ojos, con la lengua

Y nada pasa. Nada, si no abres tus labios,
si no sale tu verbo perdido entre los pliegues de tu piel
que es un manto

Entras en mí, Agreste, por pensamiento, palabra y omisión.
Nada humano me es ajeno, pero no sé amarte con el lenguaje que usan los hombres…




(Fotos cortesía de Marinette Agreste, por Polo Rivera)



viernes, 27 de mayo de 2016

Cavis Artis

Con la sangre seca sobre el papel
perdiendo el mundo de vista,
escribo sobre vidas que se buscan jacarandas.

He pensado mucho en Hernán
¿se habrá dejado la barba, por fin?
¿seguirá atándose sus zapatos de esa forma tan extraña?

Verde, azul, blanco.
Los matices de un arcoiris marchito
en el atardecer de mi vida,
el verano de mi cuerpo cansado
y sin moraleja.

Mi padre murió
en una sagrada tierra estéril
al lado de una insoportable melancolía
y las letras furiosas de la desesperanza,
pretendo simular un paisaje
absorto en mis propios pensamientos...

pero yo lo veo todo.





sábado, 8 de noviembre de 2014

Game Over

Cómo no dedicarte las palabras que traigo en el bolsillo,
sobre verdad y mentira,
siempre en el sentido extra moral,
y a la vez cargar 
con todos los "Sin Embargos" que te representan.
Porque tu voz tiene un timbre perfecto y único,
aunque tus labios son peores.
Porque tu piel es la sed que me recorre la garganta,
pero tu cuello es mas mortal.
Tu lengua es juguetona y curiosa.
pero tu perversa.

Ya no reviso la lista de 'las cosas que me faltan por hacer'
¿qué mas da?
Una vez mas, como casi cualquier día,
vuelvo a nacer porque en tus ojos recae
eso que los hombres llaman
                    
                                                       Milagro

Arte: Cortesía de Dulce Ibarra

lunes, 3 de noviembre de 2014

Sobredosis

Hubiera querido tener mas de una razón
para escribirte estas letras
que parecerán sobradas,
des pues de tenerte a mi lado.

Pero no las tengo.
No tengo nada...

y Nada nos sobrevendrá.

Lleno mi vida de pretextos
Y de enunciados comunes...
¿qué mas da?
Miro en el espejo de tus ojos,
 y solo encuentro amor, 
mis caricias encontraron tu cuerpo,
y mis labios fueron directos 
a conocer tu boca,
tu voz me sonó a música divina y caí en tu amor.

Enfermo de ti, aborrecido de ti.
Poner mi cabeza entre tus piernas
y quedarme ahí para siempre.

Besarte hasta el amanecer,
detrás del asiento del conductor,
una y otra vez hasta que me digas:
"¡para! ¡para!" que nos escucharán.
Y luego yo te tenga que callar con mis labios
y decirte:
¡Te deseo tanto!

Pero

No te preocupes mas,
que hoy no pretenderé ser alguien
que no soy...
Manejaré las cosas desde una distancia prudente.
porque parece mejor así.
Siempre fui muy lento
y hoy por hoy sé que no me dejarías ser el padre
que tu quieres para tu hija.
No por mi...sino porque así nos dijeron que era

         mejor (?)

Alguien para pasar los cumpleaños familiares,
las comidas, las bodas
y las fiestas. 
Para pasar la vida entera contigo.
Antes de decirnos "hasta pronto"

O lo que me resta.


Fotos Cortesía de Tatiz

lunes, 4 de noviembre de 2013

Una Calavera muy Muerta

Como género literario, me causa bastante animadversión, las "calaveritas"pero fue un experimento interesante, traté de contar una historia que tuviera algo de Poe, con algo medio mexicanizado:

Estaba la Calavera
muy sentada en la escalera
esperando a que apareciera
a ese quien le decían en vida: Poncho Muerta,
Pero la sala de ensayo
permanecía desierta,
Sólo la guitarra, la libreta de letras cubierta
entre dibujos infantiles y calaveras
horas y horas pasaron,
Enfadada, y viéndose poco experta,
decidió dejarlo por la paz,
al fin, era una carta abierta,
y se regresó al panteón
"mientras las moscas vuelan".

Decían las malas lenguas
que ese tal Dexter
le pegaba a los tambores sin piedad.
Y la huesuda en una de ésas dijo:
"a éste, me o tendré que ejecutar"
Personalmente vino, desde el mas allá,
pero tan ocupado estaba en su radio "Expansión Radial"
Que por mas que buscó y buscó
no lo pudo encontrar.
Chin- dijo la catrina - ya me tengo que ir
y éste que se me volvió a escapar,
Ya nos veremos las caras - pensó,
regresándose al panteón,
"porque aunque seas dueño de tu programa
en la muerte, las reglas las pongo yo"

Por último, la Muerte esperó,
a Paw Muerta. En el fin del mundo la citó.
Puntual a la cita llegó Dios.
esperó 25 años, y después se cansó.
La calaca como buen ciudadano,
también se quedó esperando en vano.
Hay injusticias que Paw resolvía
con su aguda visión,
no podía quedarse con su aliento
y su mano fría.
Y menos ahora que el pueblo lo exigía.
Porque "podían matar todo, menos
las ideas" decía,
la llama de los ojos nunca se extinguía.

Caray- dijo- a ninguno de los tres encontré
"¿Qué tanto estarán haciendo?
no me explico el porqué"
"Cómo han de llamarse Tierra Muerta
si están tan vivos"
Ironías de del destino.
"Algo así ya me habían dicho,
Ya vendrán a mi, aunque me intenten burlar"
Toda enojada se regresó al mas allá
Hablando pestes y toda neurótica.
Lo que no supo la huesuda,
es que los tres ya eran androides,

de ésta Nación Robótica


viernes, 1 de noviembre de 2013

Les arrojamos piedras a la gente, para vean que estamos libre de pecado

...(otro poema) para Paw

Cerrar los ojos
y respirarte
es abrir las compuertas
de tu cauce desbocado...

Inundando
las calles del pueblo
las casas
los ranchos.
Arruinando las cosechas,
los cumpleaños
las bodas.

Tus labios en los míos,
es la zona cero
del desastre.



Sustracción

Sí...
quizá yo no pueda estar contigo,
porque igual y nunca seré el hombre que quieres:
así, de cabello largo y sedoso,
playeras negras de grupos impronunciables.
Nunca me vas a lavar la ropa,
ni me harás de comer.
Mi madre nunca te llamará "hija"
ni te dirá los secretos
para el guisado de pollo que tanto
te gusta.
Tampoco me vas a ver llorar,
ni yo te veré envejecer y amargarte.
Quizá nunca me dejes ser el padre de tu hija.
Nunca la veré crecer.

No pondremos el árbol de navidad juntos
ni festejar los cumpleaños familiares
y mucho menos llenar la casa de gatos.
Difícilmente me tomarás de la mano
o te colgarás de mi brazo.
Es poco probable,
 incluso que hoy nos quedemos
dormidos desnudos
en esté sillón.

Pero de algo sí estoy seguro:
Y es que me he empeñado en ser
el único hombre que te ate
con sus propias manos,
en tomarte del cuello
mientras te poseo
y brotar un alarido mudo
que sale de lo profundo
de tu garganta.

Y aunque no sea lo mejor
que te ha pasado,
sabré que dirás:

"¡Ese cabrón es el que mas rico
me ha cogido en la vida!"



jueves, 14 de febrero de 2013

23:23


Un espacio sin luz,
un álbum de fotos y recuerdos rotos
una lagrima sola y larga
fría.
Una carta perdida que aún conservo
en la mirada de una chica
que no sabe que la observo.
(Ignoro si sabe que lo sé)
y es igual de duro es el saberlo, o no saberlo

Tan duro como el péndulo
de ese maldito reloj
Es mas triste el mar
es mas honda la distancia
es mas tierno nuestro despertar

Es un hermoso cadáver exquisito
- unos minutos aunque sea por esta ventana

¿Abismo?
Espalda
Tiempo
Silencio y toda las cosas que no entiendo
Muerte
Alcohol
- ¿Que piensas del alcohol?
¿tu bebes?
- ...
- Yo pienso del alcohol lo que me piensa
en circuitos amables por cualquier suicidio,
lo importante es atreverse a la vida

La vida, la que buscamos en el fondo de la botella,
donde la busco a Ella, una cárcel con puertas abiertas

Mis molinos de viento
Un hoyo,
mis poesías inconclusas,
o mi cama
amanezco y todo se me desprende


Cadáver exquisito

domingo, 27 de enero de 2013

Darqui (II)





Te envolvió la noche, ésa que rodea la cuenca los ojos
que han de cenarte lujuriosamente…como cada noche
aquellos invitados a la cena del Señor

No sé bien si hoy esté de humor, te lo he de confesar…
No estoy de humor ni de escribir ni de hacer declaraciones de guerra so pretexto de “estar siempre a la moda”.

No tengo ganas de decir que odio a tus amigos,
hoy no.
Mejor te contemplo de lejos, con mi oficio predilecto,
que es ese, el de andar por las causas perdidas
con ese halo de misterio que justifica la acción sin rumbo.

Al final, ya no digo groserías ni lo hago en la primera cita;
olvidé a qué huele el jabón chiquito

Ni William Blake ni Peter Murphy.
Nadie nos prometió pretensiones falsas ni carcajadas de una luna sin revés.
Eso es todo sobre los recovecos amargos de una pared que te ubica,
 mapamundi de lugares raros, distantes y bailables.
El áfrica…el áfrica…
No debe estar muy lejos, en la empresa donde trabajo llega todas las mañanas un negro
y siempre llega en bicicleta.
¿sabías que la sabana africana,
a los leones, la hienas siempre les arrebatan su comida?

Quizás porque ya comieron tanto
que están tan cansados para pelear por los pedazos de cebra.
Y te vuelves presa de depredadores
que te envuelven con poesía barata
y de fotógrafos de bodas y XV años.

Por oscura, por vampira, por súcubo,
por gorda, por flaca, por el corsette y los ligueros.
 Por las medias de red –más aún si pides que te las rompan--.
Por dejarte las botas puestas.
Por hacerle caso a cualquiera o ponerte tus moños.
Por siempre, por favor.
Por el regocijo de la incoherencia latente.
Por rendirte ante las "vacas sagradas" y por rebelárteles…

por todo esto último, mi amor es el más lógico
y el más reverente que te vas a poder encontrar.







Fotos de Mitzi B. Dunaiew
(Inspiración para éste pequeño cuento-poema)

lunes, 21 de enero de 2013

Tecnología (cuento)



Dedicado a Josselyn Guzman Flores


Lina esperaba pacientemente el regreso de Charlie, la cena recién servida, aun humeaba en la mesa. Lina, miraba con su cabellera rubia a que la puerta se abriera para que Charlie llegara del trabajo y le dijera que la extrañó mucho, a que la besara y que le hiciera el amor salvajemente como casi todas las noches. Cuando se abrió la puerta del departamento, Lina se acercó a recibir a su hombre, y éste la beso como queriendo devorar esos carnosos labios rosados. 

- Devuélveme el aliento – le dijo él, tratando de contener la respiración
- ¿no te gusta que te lo quite? – preguntó ella dulcemente
- Sí, pero yo lo necesito más que tú – le contestó dejando las cosas del trabajo en el suelo. 

La cena poco importó, porque en ese instante Charlie empezó a poseer a su amante justo sobre la mesa.

- ¡Tengo ganas de hacer travesuras! – dijo él, y ella entendió de inmediato el mensaje.
- La cena se enfriará… - respondió mientras sus cabellos rubios se extendían en el mantel – 

La cena no me importa, me importa más que se enfríe otra cosa – respondió Charlie, mientras metía la mano acariciando sus tersos muslos.
 Lina sintió como temblaron sus piernas. La mano llegó al triangulo de su ropa interior, la cual hizo a un lado para meter sus dedos y hacer círculos en su sexo. Ella sólo gemía moviendo sus caderas en un frenesí volátil, hermoso, rítmico, perfecto. Él no soportó más y le sacó uno de sus senos, para devorarlo y morder el pezón despacio.

- ¡ya no aguanto, dame lo que quiero! – dijo ella, adivinando el resto del acto.
- Y ¿qué es lo que quieres? – en tono retador.
- ¡Quiero tu carne!

Cayendo en la alfombra y sin dejar de besarse, Charlie, hizo a un lado las pantaletas de Lina, y subiendo su falda, se pegó en su entrepierna para besar y lamer aquella rosada y palpitante vagina. Ella seguía gimiendo, cada vez más intenso, hasta que sus labios fueron callados por la boca de Charlie, quien en ese momento la penetró con un movimiento brusco, lo cual hizo que saliera un pequeño grito de dolor y placer. El baile perverso seguía, hasta que el tono de un celular comenzó a sonar. 

- ¿No contestarás? -  preguntó Lina

Sólo miro la pantalla y colgó la llamada, contestando la pregunta de su amante. Fue entonces que levantó a la chica y la llevo a la habitación, para desprenderle sus ropas y ponerla boca abajo, levantando esos hermosos y redondos glúteos. Él empezó a poseerla, como un perro salvaje, hambriento y ansioso, mientras que ella seguía el baile moviéndose en círculos, cada vez más violentos, hasta que estallaron en varias explosiones, inundando todo el ser de Lina, haciendo escurrir sus muslos. Después de tal proeza él cayó rendido a un costado, y recobrando el aliento abrazó a Lina durante unos instantes y poco a poco se quedó dormido. Ella, con satisfacción en el rostro, feliz de haber  complacido a su hombre, tomó su mano y la llevó al pecho dándole la espalda, cerrando los ojos y abriendo una sonrisa.

Al día siguiente, como siempre, ella desde temprano ya había preparado el desayuno y lavaba los trastes, cuando él despertaba. 

- Buenos días, te hice el desayuno, huevos y tocino. – dijo, mientras seguía lavando los trastes.
- No tengo hambre,  se me hace tarde – dijo, mientras tomaba el plato y sin mirarlo lo arrojó al lavadero donde ella se encargaba de la loza. – Voy tarde, nos vemos en la noche – dijo sin reaccionar. 

Lina sólo miró como su desayuno se arruinaba. Sin hacer ningún gesto, y sin expresar emoción alguna, siguió en sus labores. Al caer la tarde Lina esperaba pacientemente el regreso de Charlie. Miraba con su cabellera rubia a que la puerta se abriera para que Charlie llegara del trabajo y le dijera que la extrañó mucho, a que la besara y que le hiciera el amor como casi todas las noches. Fue entonces cuando sintió una extraña sensación en su cuerpo, algo que no había experimentado antes, una sentimiento de vació, como de tristeza. Se sintió efímera, perecedera, había algo que no entendía, ¿Por qué a veces él disfrutaba de sus compañía, haciéndola sentir única, y otros días pareciera que no valiera nada, como si fuese un objeto más de esa casa gris? Lina se miraba en el espejo del baño mientras pensaba que él sólo la utilizaba, cuando escuchó que su amante llegaba a la casa, haciendo toda clase de ruidos. Lina se asomó discretamente en la habitación, y vio como Charlie había traído a una de sus amigas del trabajo, una chica de cabello oscuro a la que besaba y desnudaba con la misma ansiedad con la que le había hecho el amor a ella la noche anterior. Sin hacer ningún tipo de ruido se acercó para ver como él tocaba a aquella chica, cómo metía su mano entre sus piernas y como su lengua recorría el cuello de aquella morena.

Fue entonces cuando la chica se dio cuenta de la presencia de Lina y el acto sexual se detuvo.

- ¡Mira! ella nos está viendo… - interrumpió la chica de cabello oscuro. 
- ¡¿Qué rayos haces aquí?! ¿Carajo?! – dijo levantándose molesto y sacándola de la habitación – 

Quédate aquí y no vuelvas a entrar así – dijo cerrando la puerta.
Lina sólo mantenía la mirada perdida y seguía sintiendo esa sensación de vacío. Se supone que ella no tenía que sentir eso. No podía sentir ese cúmulo de cosas que sintió cuando escuchó los ruidos sexuales que salían de la habitación, gemidos, gritos, jadeos. Lina no dejaba de verse en el espejo del baño, preguntándose que se supone que debía hacer. “¿Será acaso que esto es lo que le dicen ‘tristeza’?” se preguntaba. Lina se sentía sucia, utilizada. Tenía una necesidad tremenda de ‘limpiarse’ y a pesar de meterse en la ducha, no podía sentir el agua. A pesar de que empaparse por completo, y de que el agua recorría su cuerpo, no podía sentirse limpia.  

Después de un rato, la chica de cabello oscuro salió de la habitación fumando un cigarrillo, a medio vestir, y se dirigió al baño a lavarse la cara, y ahí, Lina, impávida, sobria, envuelta en una bata de baño. Sólo la observaba lavarse el rostro, acto seguido, la chica le pregunta a Lina 

- ¿qué se siente ser lo que tú eres? ¿qué se siente no sentir? A mí no me engaña nadie, he visto cómo lo observas, cómo te comportas. Creo que hemos ido muy lejos. Sé que sientes algo… - dijo, sin esperar la respuesta a ésas interrogantes
- Me voy muñequita, no te preocupes, no me lo pienso quedar…

Lina, sólo se quedó pensando, siempre con esa mirada inexpresiva, haciéndose en todo momento la fuerte, y siempre tratando de ubicarse en el papel que le correspondía, ella solo era un amante más. 
Después de despedir a su amiga, Charlie, se quedó sentado en la cama de su habitación. Lina se acercó a él, acariciando su espalda desnuda, con la más tierna de las dulzuras, y con tanta devoción, llena de amor, interrumpió su cigarrillo con una frase articulada desde lo más hondo de su ser. 

- Charlie, creo que…Te amo – dijo con su frágil y tierna voz – no me guardes rencor, pero en tus brazos me siento una mujer completa. 

En ese momento Charlie supo que algo estaba mal. Tomó a Lina de los hombros y con cinta, silenció para siempre ésos hermosos y rosados labios y envolvió el resto del cuerpo con bolsas de plástico. Condujo durante casi una hora en esa madrugada con la chica silenciada, pero dócil, en el asiento trasero hasta la fábrica de U.S. Robots and Mechanical Men y dejó a Lina en la puerta gris de las devoluciones con una nota que decía “Androide defectuosa”. 




miércoles, 6 de junio de 2012

Mapas para un peregrino

Este es el texto que aparece en la antología AMORVOZOS de Editorial Morvoz, basado en un ejercicio poético donde Eric Marvaz, fotógrafo recrea escenarios seductores con sus modelos para inspirar la poesía  romántica y erotizante varios poetas. Aquí Verónica Peregrina es causa y efecto (casi secundario e inmediato) de este paisaje que sólo la labor poética pude descubrir.


Mapas para un Peregrino


Este viejo sillón, es un horizonte de tierra,
donde el cosmos fluye como máquina perfecta.
Donde hubo otro lugar, otro tiempo,
donde hubo…no sé, otra cosa.

Donde me erguí de pronto feliz,
del abismo donde ser copretérito era lo común
en este juego de espacio-tiempo,
de luz, y de sucesos cuando A
no se convierte en B.
Había señales de prohibiciones
por todos lados, en la vida en general,
 y en tuya en lo particular.
Pero eres piel de ilusiones,
y geografía sin planos,
seducida por el vicio de las palabras,
siempre leal al blanco y al negro.

Verónica mía, abre mis labios,
-           Y mi boca anunciará tu alabanza –

no hay otra piel que quiera habitar
donde la luz ilumina
la redondez de tus planetas
y donde la fuerza de gravedad se ejerce sobre mi,
desnudos,
recostados sobre este viejo sillón,
bajo ésos buitres llamados moscas
que revolotean con finas y enormes alas.
El ruido de refrigerador viejo
es una sinfonía para los dos,
de pronto en tu mapa se dibuja un cuerpo,
y en tu mar, la sonrisa de mi padre.

También la soledad,
la desabrida,
la preservación de la especie.

Ciertamente extraño tu silencio,
y como te inundé de plegarias.
Mi gata, se recuesta en mi cama,
después de todo este caos,
y ella misma sabe que mis oraciones hacia ti,
son los sentimientos más nobles que un humano puede tener.
De haber sabido
que te volverías una fotografía,
te hubiera abrazado un rato más.

Foto por Eric Marváz


sábado, 16 de julio de 2011

Shadowplay

Escribo esto con la intención
de encontrarte en mis madrugadas
esperando no arruinar el momento
como tengo costumbre.

Escribo esto después de besarte
y antes de la muerte 
de todos los que te amaron antes.

Empapado.

La lluvia de un año no bisiesto
se enamoró de tu cabello negro
                                                                           - negrísimo -
y me sangra, bien adentro
 entre tus ojos.

Digo algo inútil
cosas aburridas como:
"¡Qué frío!", "¿Te divertiste hoy?"
"¿Quieres un café?", "Creo que me gustas"


Escribo robándome el final
de las novelas.
Si no hubiera sido yo
¿quién en mi lugar?
¿unas vías de tren? 
¿otro 18 de abril?

Escribo y dejo de escribir.
Alguna vez estuve
inanimado y me muero del terror
 si escucho el golpeteo de la sangre
y mi corazón
en círculos.

Asegurar que hoy te amo más que nadie
es sólo un recurso sacado de la medicina alópata.



jueves, 18 de noviembre de 2010

Mi nombre es: Nadie


Soliloquio del hombre común

Mi nombre es nadie
y mi rostro gris,
humo que ensombrece
la sangre del asfalto.

Mi nombre es nadie
mi trabajo es desear,
servicio,
suplicio,
sacrificio.
cuarenta horas a la semana,
algo modesto para soñar,
y es que,
aún me despierto en las madrugadas
con el canto del ave azul y
de una piel dulce
de diecisiete años;
y es que hace unos meses
me he dado a la agónica tarea
de esperar...

Mi nombre es nadie
y busco azarosamente
el paradero de Alguien.
valles de infértiles nimios.
o soñar conmigo
o soñar sin mi,
¿que diferencia hay?
Grisitudes,
porque mi cuerpo,
es ese objeto inanimado
lleno de lugares comunes,
rimas internas,
versos baratos,
donde recae el odio
impactando ciertas gotas de saliva,
y es que,
a pesar de tus gritos
y de tus ruidos curiosos,
estáticas de tempestades efímeras,
letras e imágenes vomitadas
por aquí y por allá,
sigo íntimamente ligado a ti.
Íntimamente

¿ íntimamente?

Como soy Nadie
también debo confesar,
soy un tanto cobarde
sin colores abrazados,
y es que,
prefiero dejar las cosas como están
dar media vuelta
y callar, porque
los jueces siempre ven otra pela,
y luego me preguntan que "¿porque lo maté?"
...
he de responderles, que "fue porque tenia mucho calor"

Mi nombre es Nadie
y mi oficio es consumirme,
consumir,
consumar,
y me quedo atrás,
y otros ocupan ese lugar.
Ahora te toca a ti.

¡Ánda
diles lo que quieran escuchar...!


Ardiendo

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Los cigarros del abuelo

Hay un gran debate sobre si la adicción al tabaco o al alcohol es mas una enfermedad que una decisión que tiene que ver con el gusto o la fuerza de voluntad. Yo no sé, pero cuenta mi padre que cuando él era niño el abuelo Don Chepo solía fumar cigarros Alitas, ésos de papel arroz, siempre después de comer, al llegar de un día de trabajo en el campo o de haber llevado a pastar a los animales.

- ande m'ijo vaya por mis Alitas ...
Mi padre entonces se apresuró a la tienda de la esquina, en aquel entonces costaban 80 centavos, y mi padre traía un peso.
Al regresar mi padre entregó los cigarros al abuelo:
- ¿y mi cambio?
- Es que ya cuestan un peso papá...
- Maaa ¡que diablos!
Y el abuelo jamás volvió a fumar en toda su vida.



El abuelo Don chepo y la abuela Doña Coquina en una de sus tantos aniversarios de bodas