Sí...
quizá yo no pueda estar contigo,
porque igual y nunca seré el hombre que quieres:
así, de cabello largo y sedoso,
playeras negras de grupos impronunciables.
Nunca me vas a lavar la ropa,
ni me harás de comer.
Mi madre nunca te llamará "hija"
ni te dirá los secretos
para el guisado de pollo que tanto
te gusta.
Tampoco me vas a ver llorar,
ni yo te veré envejecer y amargarte.
Quizá nunca me dejes ser el padre de tu hija.
Nunca la veré crecer.
No pondremos el árbol de navidad juntos
ni festejar los cumpleaños familiares
y mucho menos llenar la casa de gatos.
Difícilmente me tomarás de la mano
o te colgarás de mi brazo.
Es poco probable,
incluso que hoy nos quedemos
dormidos desnudos
en esté sillón.
Pero de algo sí estoy seguro:
Y es que me he empeñado en ser
el único hombre que te ate
con sus propias manos,
en tomarte del cuello
mientras te poseo
y brotar un alarido mudo
que sale de lo profundo
de tu garganta.
Y aunque no sea lo mejor
que te ha pasado,
sabré que dirás:
"¡Ese cabrón es el que mas rico
me ha cogido en la vida!"
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viernes, 1 de noviembre de 2013
viernes, 19 de abril de 2013
Tenía que decirlo
Es bastante duro tener que admitirlo,
y mas aún tener que explicarlo,
pero te sigo amando
y te extraño hasta el infinito
(y un poco mas)
Esto no es un poema,
no es una declaratoria,
no es una canción.
No es algo que se me ocurrió
ayer por la noche
para llamar tu atención.
No es nada de eso,
es algo que tenía que decir.
domingo, 18 de noviembre de 2012
El Hombre Que Murio Dos Veces (fragmento)
(aquí traigo un fragmento de mi cuento de Ciencia-Ficción que mandé para un concurso del Instituto Nacional De Astronomia. Por cuestiones de derechos no puedo subir todo el cuento, así que solo dejó aquí la parte introductoria del mismo)
El Hombre Que Murió Dos Veces
El Hombre Que Murió Dos Veces
Por Leo Hernández
La vista de Saturno es hermosa. A veces no se
puede pensar bien cuando tienes el cañón de un arma detrás. Extrañamente me
preocupaba más por recuperar el aliento, para ver aquella hermosa estampa
que los que me perseguían, me he vuelto
lento. Y henos aquí, contemplando el hermoso Saturno a las afueras de Xanadu,
la ciudad más importante de Titán.
Titán
es un gran lugar para vivir, no me extraña que sea una de las colonias humanas
mas importante, una importante zona empresarial y turística…lástima que también
está lleno de corrupción, de mafia, de muerte. Hemos llegado a un punto donde,
como humanos, no nos importa seguir logrando nada.
-
Ya
no tienes a dónde ir, tendrías que romper la cúpula para escapar…te lo advertí,
y no hiciste caso. – escuché a lo lejos,
mientras mi verdugo se acercaba.
- – Entonces
qué esperas para dispararme Jhonny, no voy a rezar, ni a suplicarte, así que
dispara y déjame en paz – dije mientras volteaba para enfrentar a mi
perseguidor.
- – Tu…
tú mataste a mi hermana Joss…
- – No
me vengas con ésas historias, yo la amaba y lo sabes, ¿Por qué habría de
matarla? – le contesté mientras llevaba mi mano a mi bolsillo
- –
¡Las
manos donde las pueda ver!
- – Cálmate,
Jhonny, si estuvieras tan seguro que yo la maté, ya habrías disparado. Sabes
que no soy la mejor persona del mundo, y que me persiguen muchos crímenes, pero
violar a tu hermana no es parte de mi repertorio… - dije mientras sacaba un
medallón
- – Fuiste
el último que la vio con vida – dijo Jhonny, mientras su ojos se llenaban de
lágrimas. Y dudó un poco.
- – Joss defendió su vida hasta el final, ella peleó…yo la vi morir, tenía sangre bajo
sus uñas, y un medallón con un holograma… - dije arrojándole el medallón - de seguro tu sabes a quien pertenece, él es
el asesino.
– Jhonny tomó el medallón y al abrirlo, el holograma
en video comenzó a reproducirse, su cara ahora no podía creer lo que estaba
viendo.
– Fue en ese instante que llegaron los demás
rebeldes, y al frente Khryz, el mutante líder de la rebelión. Jhonny guardó muy
bien el medallón.
- –
Muy
Bien Jhonny, atrapaste a este bastardo…la armada te compensará – dijo el
mutante
- – No
puedes hacer nada Khryz – le dije en tono sarcástico - el Mandatario dará un discurso
¿te lo vas a perder? Ustedes ya perdieron.
- – ¡Idiota!
Nuestra forma de pelear va más allá de la simple acción armada, y de poner
bombas. Tráiganlo con vida. Necesitamos al profesor – le ordenó a sus camaradas
mientras me golpeaban y me esposaban...
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